En 2026, año en que la comunidad internacional vuelve a situar, tras tres décadas, el vínculo entre el agua y la mujer en la agenda global, desde ALHSUD nos unimos al lema «Donde fluye el agua, crece la igualdad». Queremos rendir un profundo homenaje a todas las profesionales y científicas dedicadas al estudio de las aguas subterráneas, cuyo liderazgo e incansable labor en la generación de conocimiento sobre los acuíferos latinoamericanos constituyen el cimiento invisible, pero fundamental, para el desarrollo sostenible de nuestra región.
Este recurso, oculto bajo nuestros pies, representa para millones de personas la única fuente de abastecimiento posible, tanto en entornos urbanos como rurales. En la ruralidad, el agua subterránea es la principal fuente para la agricultura de subsistencia, garantizando la vida allí donde las infraestructuras convencionales no alcanzan; mientras tanto, en las ciudades, actúa como un escudo crítico contra el colapso hídrico, sosteniendo a metrópolis enteras frente a sequías cada vez más severas.
Sin embargo, ante la degradación de las fuentes superficiales y las persistentes brechas de desigualdad, su gestión sostenible ha dejado de ser un simple desafío técnico para transformarse en un imperativo de justicia social. La invisibilidad histórica de estos reservorios ha propiciado décadas de sobreexplotación y olvido, una tendencia que hoy debemos revertir, situando su protección como una prioridad absoluta en la agenda pública. En ALHSUD, reafirmamos nuestro compromiso de hacer visible lo invisible, trabajando con rigor científico por la conservación de los acuíferos de Latinoamérica para asegurar el bienestar de las generaciones presentes y futuras.